Escuchálo es muy profundo...
sábado, 24 de abril de 2010
O T R O P E R E G R I N O
OTRO PEREGRINO
http://www.spurgeon.com.mx/ibiblico.html
CAPÍTULO Descarga
Capítulo 1 - Otro Peregrino
Capítulo 2 - La Inglaterra Victoriana
Capítulo 3 - Peregrinación hacia la Conversión
Capítulo 4 - Conversión y Ministerio Inicial
Capítulo 5 - Primeros Años en Londres
Capítulo 6 - El Ministerio de la Predicación
Capítulo 7 - El Ministerio del Tabernáculo Metropolitano
Capítulo 8 - La Obra Social y Educacional
Capítulo 9 - Etapa de Madurez
Capítulo 10 - La Controversia del Declive
Capítulo 11 - Últimos Meses
Otro Peregrino, Biografía
jueves, 22 de abril de 2010
QUIÉN FUE CHARLES SPURGEON
BIOGRAFIA DE CHARLES HADDON SPURGEON

Charles Haddon Spurgeon nació el 19 de Junio de 1834, en Kelveden, en el condado de Essex, Inglaterra. Desde muy tierno su madre le encaminó en las cosas de Dios, pero no fue sino hasta el 6 de Enero de 1950 cuando Charles H. Spurgeon lavó sus pecados en la sangre preciosa de Cristo.
Inmediatamente después de haber recibido a Cristo como su Salvador se bautizó y comenzó de inmediato a trabajar por el Señor enseñando una clase de niños en la escuela dominical, repartiendo tratados y visitando a los pobres. "No hay mejor tiempo para trabajar que las primeras horas del día, ni mejor tiempo para servir al Señor que los días tempranos de la juventud" solía decir. Se levantaba muy temprano para leer la palabra de Dios y para orar y luego pasaba el resto del día en sus estudios.
A los dieciséis años se inscribió en una escuela de predicadores y predicó su primer sermón en una casa rural cerca de Cambridge. La fama del muchacho predicador se extendió rápidamente. Pronto estaba predicando en capillas, casas, reuniones al aire libre, en trece poblados diferentes alrededor de Cambridge. Esto lo hacía por las tardes, después de cumplir con sus deberes escolares.
A los dieciocho años aceptó su primer pastorado en Waterbeach, a diez kilómetros de Cambridge. Allí permaneció dos años y medio. Cuando tenía diecinueve años, Spurgeon predicó en la Unión de Escuelas Dominicales en Cambridge. Los dirigentes, todos personas de mayor edad que él, lo criticaron severamente, diciendo que a él no le correspondía tratar de enseñar a sus mayores. Le dijeron que debía haberse quedado en su iglesia, por lo menos hasta que tuviera edad como para que le creciera la barba. No obstante, como resultado de ese mensaje recibió una invitación de parte de una iglesia en Londres.
El joven Spurgeon quedó tan sorprendido al recibir la invitación de una iglesia tan grande que escribió una carta diciéndoles que seguramente se habían equivocado. A vuelta de correo le vino la respuesta: La invitación es para Ud. mismo. No hay ningún error. Todavía perplejo hizo arreglos para predicar en la iglesia de la calle New Park el 18 de Diciembre de 1853. Fue recibido fríamente, y eso le hizo sentirse tentado, al último momento, de evadir la tarea.
Sin embargo, una vez que estuvo frente a la congregación se sintió más tranquilo. La asistencia no era muy numerosa. Había más o menos unas 80 personas presentes. La fama del maravilloso joven campesino se propagó el mismo día. Antes de que Spurgeon abandonara el recinto, había recibido la invitación de volver. Tan grande fue el éxito de su ministerio que el 25 de Enero fue invitado a ocupar el púlpito por seis meses, con miras a aceptar el pastorado permanentemente.
Antes de que se cumplieran los seis meses, los diáconos de la iglesia convocaron a una sesión especial, durante la cual la congregación acordó invitar a Spurgeon para que fuera su ministro permanente. Era un predicador tan popular que la gente se aglomeraba inclusive en las calles laterales para escuchar sus mensajes. El templo fue ampliado vez tras vez, pero al poco tiempo, nuevamente resultaba estrecho para la gente que concurría.
Cuando llegó a la iglesia de la calle New Park, en 1854, la membresía era de 232. Para fines de 1891 había bautizado a 14.460 personas y la membresía de la iglesia era de 5311.
Un domingo por la noche, cuando el salón estaba lleno hasta el tope, y había otras diez mil personas afuera, alguien dio alarma de incendio. Un terrible pánico se apoderó de la gente, y siete personas murieron atropelladas. Otras veintiocho quedaron gravemente heridas. Esta experiencia conmovió profundamente a Spurgeon. Quedó tan afligido, que pasó llorando toda la noche y todo el día siguiente.
No obstante, como consecuencia de ello, se convirtió en un predicador sobresaliente, y todo Londres quería oírle. Durante los siguientes tres años predicó a multitudes de más de diez mil personas todos los domingos. A la edad de veintidós años era el predicador más popular de su día. Se ha dicho que Charles Spurgeon tenía más de tres mil quinientos sermones distintos. Los sermones dominicales eran reproducidos en forma impresa y se vendían profusamente.
Además de sus tareas regulares como pastor y predicador, Spurgeon publicó un sermón por semana, comenzando en 1855 y también fundó un seminario para pastores. Su calidad como predicador dotado le valió el apodo de El Príncipe de los Predicadores. Estableció un círculo de escuelas dominicales e iglesias, era presidente de una sociedad para la distribución de Biblias y tratados, y estableció el orfanato de Stockwell con diez casas en las que podía acomodar a unos quinientos niños.
Spurgeon predicó su último sermón el 7 de Junio de 1891, tenía solamente cincuenta y seis años de edad, pero estaba sumamente extenuado. El 31 de Enero de 1892, después de cuarenta años en el ministerio, Charles Haddon Spurgeon se fue para estar con su Señor.

Charles Haddon Spurgeon nació el 19 de Junio de 1834, en Kelveden, en el condado de Essex, Inglaterra. Desde muy tierno su madre le encaminó en las cosas de Dios, pero no fue sino hasta el 6 de Enero de 1950 cuando Charles H. Spurgeon lavó sus pecados en la sangre preciosa de Cristo.
Inmediatamente después de haber recibido a Cristo como su Salvador se bautizó y comenzó de inmediato a trabajar por el Señor enseñando una clase de niños en la escuela dominical, repartiendo tratados y visitando a los pobres. "No hay mejor tiempo para trabajar que las primeras horas del día, ni mejor tiempo para servir al Señor que los días tempranos de la juventud" solía decir. Se levantaba muy temprano para leer la palabra de Dios y para orar y luego pasaba el resto del día en sus estudios.
A los dieciséis años se inscribió en una escuela de predicadores y predicó su primer sermón en una casa rural cerca de Cambridge. La fama del muchacho predicador se extendió rápidamente. Pronto estaba predicando en capillas, casas, reuniones al aire libre, en trece poblados diferentes alrededor de Cambridge. Esto lo hacía por las tardes, después de cumplir con sus deberes escolares.
A los dieciocho años aceptó su primer pastorado en Waterbeach, a diez kilómetros de Cambridge. Allí permaneció dos años y medio. Cuando tenía diecinueve años, Spurgeon predicó en la Unión de Escuelas Dominicales en Cambridge. Los dirigentes, todos personas de mayor edad que él, lo criticaron severamente, diciendo que a él no le correspondía tratar de enseñar a sus mayores. Le dijeron que debía haberse quedado en su iglesia, por lo menos hasta que tuviera edad como para que le creciera la barba. No obstante, como resultado de ese mensaje recibió una invitación de parte de una iglesia en Londres.
El joven Spurgeon quedó tan sorprendido al recibir la invitación de una iglesia tan grande que escribió una carta diciéndoles que seguramente se habían equivocado. A vuelta de correo le vino la respuesta: La invitación es para Ud. mismo. No hay ningún error. Todavía perplejo hizo arreglos para predicar en la iglesia de la calle New Park el 18 de Diciembre de 1853. Fue recibido fríamente, y eso le hizo sentirse tentado, al último momento, de evadir la tarea.
Sin embargo, una vez que estuvo frente a la congregación se sintió más tranquilo. La asistencia no era muy numerosa. Había más o menos unas 80 personas presentes. La fama del maravilloso joven campesino se propagó el mismo día. Antes de que Spurgeon abandonara el recinto, había recibido la invitación de volver. Tan grande fue el éxito de su ministerio que el 25 de Enero fue invitado a ocupar el púlpito por seis meses, con miras a aceptar el pastorado permanentemente.
Antes de que se cumplieran los seis meses, los diáconos de la iglesia convocaron a una sesión especial, durante la cual la congregación acordó invitar a Spurgeon para que fuera su ministro permanente. Era un predicador tan popular que la gente se aglomeraba inclusive en las calles laterales para escuchar sus mensajes. El templo fue ampliado vez tras vez, pero al poco tiempo, nuevamente resultaba estrecho para la gente que concurría.
Cuando llegó a la iglesia de la calle New Park, en 1854, la membresía era de 232. Para fines de 1891 había bautizado a 14.460 personas y la membresía de la iglesia era de 5311.
Un domingo por la noche, cuando el salón estaba lleno hasta el tope, y había otras diez mil personas afuera, alguien dio alarma de incendio. Un terrible pánico se apoderó de la gente, y siete personas murieron atropelladas. Otras veintiocho quedaron gravemente heridas. Esta experiencia conmovió profundamente a Spurgeon. Quedó tan afligido, que pasó llorando toda la noche y todo el día siguiente.
No obstante, como consecuencia de ello, se convirtió en un predicador sobresaliente, y todo Londres quería oírle. Durante los siguientes tres años predicó a multitudes de más de diez mil personas todos los domingos. A la edad de veintidós años era el predicador más popular de su día. Se ha dicho que Charles Spurgeon tenía más de tres mil quinientos sermones distintos. Los sermones dominicales eran reproducidos en forma impresa y se vendían profusamente.
Además de sus tareas regulares como pastor y predicador, Spurgeon publicó un sermón por semana, comenzando en 1855 y también fundó un seminario para pastores. Su calidad como predicador dotado le valió el apodo de El Príncipe de los Predicadores. Estableció un círculo de escuelas dominicales e iglesias, era presidente de una sociedad para la distribución de Biblias y tratados, y estableció el orfanato de Stockwell con diez casas en las que podía acomodar a unos quinientos niños.
Spurgeon predicó su último sermón el 7 de Junio de 1891, tenía solamente cincuenta y seis años de edad, pero estaba sumamente extenuado. El 31 de Enero de 1892, después de cuarenta años en el ministerio, Charles Haddon Spurgeon se fue para estar con su Señor.
sábado, 17 de abril de 2010
Un Evangelio diferente

Tristemente estamos en un tiempo donde la manera, las formas, las ideas y las estrategias han llevado a tergiversar el Evangelio, De manera que nos encontramos con un falso evangelio, no que haya otro decía el Apóstol, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Quisiera destacar en unas sencillas palabras algunos puntos que han sido trastocados al momento de exponer la Verdad de Dios al hombre pecador.
LA GLORIA Y LA HONRA A DIOS
Cuando exponemos el evangelio, estamos anunciando en primer lugar que Dios esta llamando al hombre (Isaias 45:22) porque este, esta perdido ha causa de la desobediencia de Adán y a través de toda la historia lo ha hecho, porque fuimos creados para su gloria y para rendirle adoración(Isaias 43:7; Juan 4:23,24).
Esto nos demuestra que no debemos atemorizar al oyente con frases apocalípticas como "si mueres...", sino mostrar la desobediencia de la criatura frente al creador y cual el fin para el que fue creado.
EL PECADO EN EL HOMBRE, TRAJO LA MUERTE...
Cuando hablamos de "Pecado", no hablamos de Pecados, ya que en las Escrituras repite una y otra vez que el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 6:23; 5:12), de la misma manera cuando habla del desvarío al que el hombre fue llevado a causa de su muerte (pecado). Entonces el Pecado trajo Pecados que son las consecuencias de lo primero, y en ello nos apoyamos para decir que todos los hombres están perdidos de igual manera. Esta verdad es la que nos lleva a mostrar al pecador, su posición frente a Dios, y decirle que "ya esta condenado" (Juan 3:18)
Acordemos entonces que hablarle a un drogadicto, alcohólico, asesino, etc., como si fuera mas pecador que un moralista es errado y antiescritural, o también cuando creemos y le hacemos creer que están enemistados de Dios por sus hechos, muy diferente es cuando nos damos cuenta que Dios quiere que en el se muestre grandemente su gracia, porque es una gran evidencia visible, que el Señor lo rescato de lo mas bajo moral y socialmente.
LA IMPOSIBILIDAD DEL HOMBRE PARA LLEGAR A DIOS.
Todas las religiones se han formado porque no han entendido que el Señor es el único capaz de mediar para que lleguemos a El (1 Timoteo 2:5), y Dios mismo fue el que tomo la iniciativa conociendo el mismo la miserable situación nuestra (1 Juan 4:10), por lo cual afirmamos que el hombre es incapaz de redimir su situación, simplemente porque es una persona injusta y desde la antigüedad El nos enseña que debía morir el que estaba sin mancha para poder redimir a los que habían desobedecido (1 Pedro 3:18), razón de ello 2000 años atrás se presento para "quitar" de en medio el pecado en la cruz.
De la misma manera cuando sutilmente mostramos al inconverso que en nuestra iglesia encontrara consuelo y salvación, estamos pecando (Romanos 10:9). O como todas las religiones encierran a sus fieles en inútiles obras que no hacen otra cosa que mantenerlos en un circulo vicioso (Efesios 2:8). También erramos cuando pensamos que la Cruz era nuestro lugar, porque lo que merecíamos era el total olvido de Dios y la condenación eterna con Satanás (Apocalípsis 20:10,15). La vergüenza y este padecimiento que sufrió nuestro Señor, se agiganta cuando vemos al Hijo desamparado por El Padre (Salmo 22).
CRISTO YA EFECTUÓ EL PAGO POR LOS PECADOS Y QUITO EL PECADO
Caundo recordamos al Señor clavado en la Cruz o le vemos resucitado, entendemos que venció la muerte y pago el precio que merecía nuestros pecados, entonces ¿cual es el motivo por el que el hombre es condenado, si Cristo quito de en medio el Pecado (Juan 1:29)?, Juan el Apóstol responde esta incógnita con una terminante declaración: El que en él no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios (Juan 3:18). Fin del discurso... Esta es la buena nueva, Jesucristo "El Cordero de Dios" quito el pecado de en medio para que podamos llegar al Padre, y tan solo creyendo "en El" y "a El" seremos salvos al instante (Romanos 10:9).
¡Como nos equivocamos! cuando pensamos que el pecado es la causa de la Condenación del perdido, sabiendo ciertamente por las Escrituras que la sentencia esta declarada por no confesar al Señor como tal. Aquí es cuando comprendemos el sentido de la buena noticia que "Cristo ya lo hizo!!!", solo resta creer (Efesios 3:8). No debemos complicar mas el mensaje con esfuerzos vanos que solo entorpecen la obra del Espíritu Santo.
ARREPENTIMIENTO Y CONFESION
Santiago el Apóstol confronta con gran elocuencia a aquellos que decían ser creyentes, pero no mostraban el estilo de vida que a ello acompaña (Santiago 2:14 - 26). Es en este contexto que dice; si dices que tienes FE, debes demostrarlo, sino es evidente que nunca has creído. La verdad de Dios mueve al hombre al arrepentimiento y al quebranto del alma, sabiendo que Dios no lo rechazara (Salmo 51:17), sino que nos ha dado "La garantía que es El Espíritu Santo"(Efesios 1:14), y nos regala la "nueva vida" a través de la regeneración (Tito 3:5), que da evidencia de un Santo Ser morando en nuestras vidas.
Cuantos hombres en las Iglesias, hoy están predicando una Salvación sin Señor, engañando a los hombres que ademas de creer para salvación, pueden vivir alejados hasta que un día decidan recibirlo como Señor. Esto es lo que desmentía el Apóstol. El cambio de vida que se genero por el Espíritu Santo es todo lo que se necesita para que el hombre empiece a mostrar esta nueva ciudadanía a la que pertenece (Romanos 6:4). También observemos esta comparación cuando nos referimos a un neófito; Este hombre esta cambiando desde que se convirtió, a decir, esta persona tiene una nueva vida en la cual esta creciendo.
SEGURIDAD DE SALVACIÓN
En muchos lugares se predica una salvación débil, que esta ligada a las obras. ¡Tanta incoherencia puede existir en un mensaje!, Dice la palabra de Dios que El nos da seguridad y que nada nos puede separar de El (Efesios 3:12), y por si no comprendemos esto, El Señor nos explica como nos guarda en las manos del Todopoderoso (Juan 10:27 - 30).
Muy lamentable es afirmar que; el Perfecto plan de Salvación, es tan vulnerable que la desobediencia me alejara de ella. Podemos ver que las religiones afirman esto para poder tener atrapados en un circulo sin salida a sus seguidores incrédulos.
Finalizando este pequeño bosquejo, quisiera dejarles un pensamiento...
Se dice de Felipe que abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús, también dice el Apóstol Pablo "pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura". No cambiemos el mensaje y como fiel heraldo anunciemos la Verdad del Evangelio como nos exhorta nuestro Señor en su ascensión; "pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra"...
De esta manera trato de explicar muy sencillamente y quizás con muchos errores gramaticales si los hubiera, la mirada acerca del Evangelio que puedo ver en su Palabra.
Si tienen alguna duda o si quisieran comentar siéntanse libres para dejar un comentario que sea de edificación.
miércoles, 14 de abril de 2010
Yo tengo un sueño...


El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C. .
Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.
Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.
Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.
Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".
Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
Sofocante verano del descontento
También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.
Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.
No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.
Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.
Pruebas y tribulaciones
Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.
No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.
Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.
No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.
El sueño
Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.
Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.
Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.
Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.
Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.
Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!
Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"
martes, 13 de abril de 2010
Presentación
Hola, que tal, bueno este es mi primer blog y aqui verán algunas cosas interesantes, como tambien opiniones y pensamientos propios.
Espero que les agrade.....
Espero que les agrade.....
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